Vitores
Con origen en el Crismón romano...
El llamado Vítor o Víctor, que significa vencedor, es equivalente a un "¡Viva!". Es un símbolo heredado del crismón del Bajo Imperio Romano que fue adoptado por algunas universidades españolas, especialmente la de Salamanca y también muy utilizado en Ciudad Rodrigo, desde el siglo XIV para rendir homenaje a los recién doctorados (máximo nivel de estudios).

El Vítor en Ciudad Rodrigo es un símbolo característico y tradicional que se ponía en los edificios importantes desde el siglo XIV y que aún en la actualidad se puede ver gran cantidad de ellos, que se conservan en las fachadas de los palacios y casas señoriales del Centro Histórico de Ciudad Rodrigo.
La cultura llegó a Miróbriga (nombre weton de Ciudad Rodrigo) ya en la época romana, con la construcción de la "Vía Colimbriana", que la unía en Salamanca a la conocida "Calzada de la Plata". Estas importantes rutas que pasaban por la ciudad, fueron decisivas para la llegada de un inmenso valor cultural y vincularla con una de las universidades más antiguas de Europa. La primera vinculación entre la Universidad de Salamanca y Ciudad Rodrigo, se remonta a finales del siglo XV y se centra en la figura del gran Fernando Gallego, reconocidísimo pintor que estuvo empadronado en Ciudad Rodrigo y en esa época pintó el conocido como "cielo de Salamanca" (emblema de Salamanca durante su capitalidad cultural), así como otra obra extraordinaria, el retablo del Altar Mayor de la Catedral de Ciudad Rodrigo, que en palabras del gran historiador y crítico de arte Gaya Nuño, es el "más extenso y notable retablo español del siglo XV". Lamentablemente, en la actualidad se encuentra en el Museo de Arte de la Universidad de Tucson (Arizona - Estados Unidos), como una de sus obras estrella.
Durante el siglo XVI, en el periodo de mayor esplendor de la Universidad de Salamanca y el siglo de oro de Ciudad Rodrigo, hubo en la ciudad un gran auge económico y artístico como consecuencia del retorno de muchos mirobrigenses que participaron en el descubrimiento y conquista de América. Ello supuso que un gran número de mirobrigenses fuese a la Universidad de Salamanca para doctorarse en Filosofía, Teología, Derecho y otras ciencias, dejando huella de ello en los "vítores" que aún se conservan en sus palacios o en la Catedral. Estos vítores se pintaban con sangre de toro y pigmentos vegetales, con la palabra Vítor acompañada del nombre del reciente doctor.

